Se acerca la Semana Mayor y con ella, una oportunidad para todos los católicos de reconectarse con su fe. Desde el domingo de Ramos hasta el domingo de Pascua, los fieles cumplen con diferentes tradiciones destinadas a conmemorar la pasión de Cristo, incluyendo la visita a los 7 templos en jueves santo, en el que se recorren iglesias que enaltecen al santísimo. Dicha tradición fue instaurada por San Felipe Neri en Roma hace más de 50 años, y hasta hoy sigue siendo una de las actividades predilectas durante esta semana.
Si pudieras recorrer esos 7 imponentes templos a lo largo del mundo en tan sólo una semana, ¿Cuáles elegirías? Aquí te dejamos algunas ideas no sólo para que te animes a echarles un vistazo en tus próximos viajes, sino para admirar la belleza e iconicidad con la que los devotos han fundado la Casa de Dios más allá de las fronteras.
La Sagrada Familia – Barcelona (España)
Iniciamos el recorrido con una de las edificaciones más imponentes e interesantes de Europa: La Basílica y el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, ubicada en la ciudad de Barcelona. El arquitecto catalán Antoni Gaudí, fue el responsable de diseñar esta hermosa estructura gótica de 172 metros de altura, además de engalanar toda la ciudad con muchas otras de sus obras artísticas.
El atractivo principal de la Sagrada Familia, no sólo radica en su tamaño y marcada presencia como ícono de la ciudad catalana, sino también en la particularidad de que todavía no está terminada. Su construcción inició en 1882, y hasta la fecha continúa la labor que el propio Gaudí encomendó a Dios: “El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia lo hace el pueblo y se refleja en él. Es una obra que está en las manos de Dios y en la voluntad del pueblo”.
Cabe resaltar que la Sagrada Familia fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2005, y en 2010 el Papa Benedicto XVI la consagró y proclamó Basílica menor.
La Catedral de Sal de Zipaquirá – Cundinamarca (Colombia)
Es el turno de una parada nacional en uno de los puntos de peregrinación favoritos de los colombianos en Semana Santa. Hablamos de la Catedral de Sal, un recinto católico romano construido en el interior de las minas de sal de Zipaquirá, ubicada en el departamento de Cundinamarca. Se encuentra a más de 200 metros de profundidad y cuenta con detalles ornamentales que simbolizan el nacimiento, vida y muerte de Jesús.
Su historia se remonta a los años 30, cuando los mineros decidieron levantar una capilla improvisada en los túneles, pero por seguridad fue clausurada en 1992. Años después, se retomó la idea de construir una iglesia en las profundidades de las minas de sal, siendo el arquitecto Roswell Garavito el encargado de semejante labor. De este modo, se inauguró en 1995 la nueva Catedral de Sal, con la capacidad de albergar hasta 10.000 feligreses.
Catedral de San Basilio – Moscú (Rusia)
Digna de una postal, te presentamos la colorida Catedral de San Basilio en Rusia. Construida entre 1555 y 1561 bajo el reinado de Iván el Terrible en conmemoración de sus recientes triunfos, esta edificación de fama mundial enamora a los turistas con su arquitectura tan original. También llamado el Templo de la Intercesión de la Santísima Virgen sobre el foso, la iglesia ortodoxa se encuentra en la Plaza Roja de la ciudad de Moscú, capital rusa, y fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990.
Está formada por nueve capillas, aunque originalmente eran ocho en honor a la estrella de ocho puntas que simboliza el reino prometido, el día de la resurrección de Cristo y la iglesia cristiana como la luz que guía la humanidad. El diseño se basa en el de las iglesias contemporáneas con techo en forma de bulbo, como es el caso de la Iglesia de San Juan Bautista en Dyakovo. Este estilo captura casi de manera instantánea la atención de los transeúntes, gracias a sus cúpulas extravagantes y hermosos acabados en tonos brillantes.
Catedral de Notre Dame – París (Francia)
Cuando hablamos de iglesias, una de las que viene a la mente de forma inmediata es la Catedral de Notre Dame en la ciudad del amor. Su construcción se llevó a cabo entre 1163 y 1345, logrando un detalle soberbio en cada uno de una de sus estructuras. Desde una fachada de arte gótico, numerosas esculturas y una campana de 13 toneladas en su interior. Esta iglesia representa uno de los tesoros más emblemáticas de la fe católica en Europa y el mundo.
En sus recintos se han celebrado acontecimientos de gran impacto histórico, tal como la coronación de Napoleón Bonaparte y la de Enrique VI de Inglaterra, al igual que la beatificación de la heroína francesa Juana de Arco. Inclusive alberga un relicario con la supuesta corona de espinas.
Desafortunadamente, la iglesia sufrió un incendio la noche del 15 de abril de 2019, generando daños importantes y un gran impacto en la opinión popular. Desde entonces, la catedral de Notre Dame se encuentra cerrada al público hasta culminar las labores de reconstrucción; sin embargo, aún es posible acceder a sus alrededores.
Catedral Metropolitana de Río de Janeiro – Brasil
Volvemos a América del Sur en busca de una de las catedrales modernistas que ningún turista debería destacar en la Semana Mayor. También conocida como la Catedral Nueva, la Catedral Metropolitana de Río de Janeiro fue diseñada en 1976 por el arquitecto Edgar de Oliveira da Fonseca, con una altura total de 75 metros, una superficie interior de 8000 metros cuadrados, 500 asientos y la capacidad de albergar hasta 20000 personas de pie.
Aunque su fachada no denota la típica imagen de una iglesia católica, su interior tiene mucho qué decir. Su apariencia no convencional está engalanada por enormes vidrieras decorativas y una cruz griega en la parte superior iluminada por la luz natural, la cual representa la presencia de Cristo entre los hombres.
El diseño de la Catedral Nueva está inspirado en la pirámide maya en la península de Yucatán en México; sin embargo, se diferencia de la estructura maya por su forma cónica, como símbolo de la proximidad entre Dios y sus creyentes.
Basílica de San Pedro – Ciudad del Vaticano (Italia)
¿Cómo dejar por fuera a la iglesia cristiana más grande del mundo? Así lo afirma el historiador y arquitecto inglés Sir Banister Fletcher, pues con 44,5 metros de altura, una superficie de 2,3 hectáreas y más de 500 años de historia, la emblemática Basílica de San Pedro figura entre las edificaciones religiosas de mayor envergadura en todo el mundo. Se sitúa en la Ciudad del Vaticano, hogar del sumo pontífice, y es considerada un lugar sagrado para el catolicismo.
Su creación data del siglo IV, cuando el emperador Constantino ordena la construcción de una basílica en honor al apóstol San Pedro, la cual fue utilizada como centro de culto, cementerio cubierto y sala de banquetes funerarios. Pero no fue hasta el año 1506 en el que el papa Julio II pone en marcha el proyecto de una nueva basílica vaticana a cargo del arquitecto Dona Bramante. Desde entonces, la construcción pasó por varias manos hasta conseguir su forma actual a partir de 1626.
Además de ser la morada del papa, la Basílica de San Pedro también se conoce como la sede universal de la Iglesia Católica. El arte es un elemento intrínseco de esta edificación, conjugando obras de grandes artistas como Bramante, Michelangelo, Bernini y Maderno; además se pueden visitar las tumbas de los Papas en las Grutas del Vaticano, e incluso la de San Pedro y sus sucesores.
Santuario de Las Lajas – Nariño (Colombia)
La última parada pero no la menos importante, es nuevamente en nuestro país, resaltando una atracción turística y religiosa de primera categoría en el Sur de Colombia. El Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas, ubicado en el departamento de Nariño, es un templo y basílica que venera a Nuestra Señora de las Lajas o Virgen del Rosario, figura que aparece de fondo en la pared del cañón del río Guáitara en el municipio Ipiales.
El misterio detrás de esta advocación, cuenta que, a finales del siglo XVIII, una mujer y su hija sordomuda caminaban por dicho cañón cuando se desató una fuerte tormenta. Ambas sintieron una voz que las llamaba y presenciaron la imagen de la Virgen María entre las rocas, lo que hizo que la pequeña recuperara la voz, catalogándolo como un milagro. Es así como los colombianos acuden al santuario a pedir por causas perdidas o imposibles, es decir, por grandes milagros.
El Santuario diseñado por J. Gualberto Pérez y Lucindo Espinosa entre 1916 y 1949, tiene un aspecto digno de un cuento de hadas; de estilo neogótico y compuesta de tres naves construidas sobre un puente de dos arcos que cruza sobre el río, la edificación también cuenta con mosaicos en fibra de vidrio que dejan pasar la luz del sol, iluminando los vitrales elaborados por el alemán Walter Wolf.
La majestuosidad y espiritualidad que desprende el gran Santuario de las Lajas, hace de Colombia un lugar único y especial para rendir honor a la pasión de Cristo en cualquier época del año, pero especialmente en septiembre durante la Fiesta del Quincenario, o las fiestas patronales de los nariñenses.

