Puede ser normal tener miedo de viajar solo. Pero esta experiencia proporciona aprendizajes importantes. Para la mayoría, viajar solo puede parecer inusual, pero la verdad es que esta experiencia es la mejor oportunidad para reflexionar y conocer otros sitios y a sí mismo.
Viajar solo requiere organizar todos los detalles con dedicación, desde definir los sitios de destino, elegir el hospedaje hasta cotizar seguro. Esto puede proporcionar aprendizajes importantes para valerse por sí mismo.
La organización y preparación previa será algo imprescindible para que la experiencia sea enriquecedora. Hay que ser capaz de prever posibles situaciones complicadas o críticas, así como pensar soluciones y formas de actuar que puedan resultar de ayuda.
También hay que estar preparado para salir de la zona de confort y darse la oportunidad de vivir situaciones nuevas y retadoras.
Cuando convives con amigos, familia y compañeros, se necesita negociar reglas. Sin embargo, al viajar solo, no existiría influencia de las demás personas. No se necesita adaptar a las preferencias de otra persona y se descubre lo que realmente puede apetecer hacer en diferentes contextos.
Viajar solo también es conocer sitios, personas y aprender con ellas. Este aprendizaje puede ser aplicado en varias áreas de tu vida como, por ejemplo, vivenciar imprevistos y crear alternativas.
Mejorar la autoestima al viajar en solitario, especialmente las primeras veces, es un ejercicio que permitirá adquirir confianza y seguridad. Además, supone superar algunos miedos e inseguridades previas. Si se solucionan problemas o dificultades que puedan aparecer, se sentirá como un logro.
De igual forma, viajar solo también enseña sobre los límites, cuánto esfuerzo físico se puede hacer en un día para llegar a la cima de una montaña o a una hermosa cascada de difícil acceso. Cuánta disposición emocional se tiene para conocer personas nuevas y cuándo necesitas de un espacio más privado para preservar la intimidad.
Viajar es aprender la organización de nuevos sitios, desde transporte, infraestructura, reglas, leyes locales. Y esta experiencia proporciona imprevistos como necesitar cambiar dinero o perder un autobús.
En estas situaciones, debes entender que tú eres la única persona responsable por un error y la única capaz de solucionarlo.
Esto es importante para mejorar tu capacidad de resolver problemas y aprender a considerar todas las posibilidades alternativas para resolver un problema. Así, viajar solo puede ayudar a ser más optimista y creador de posibilidades.
Si deseas viajar por más tiempo, es necesario ahorrar dinero y saber cómo utilizarlo durante el viaje. Una lección importante es aprender a vivir con menos. Esta idea puede parecer contradictoria, pues mucha gente cree que necesita llevar más cosas para poder vivir en sitios desconocidos.
Pero la verdad es lo contrario: quién viaja solo descubre necesitar al fin del viaje menos cosas que tenía al empezar la aventura. Viajar con una mochila con menos de 10 kilos te hace cambiar la relación con las cosas y dejar que hagan parte de tu vida solamente aquellas que realmente tienen utilidad.
Llevar muchas cosas se torna un problema en el viaje, pues será más peso que transportar, lo que dificulta los desplazamientos y reduce la comodidad.
La gran parte de la gente creció escuchando que nos es recomendable confiar en personas desconocidas. Pero viajar solo es también un ejercicio de confiar en personas que nunca has visto antes.
Es una ocasión para conocer e interactuar más con otras personas.
A veces las mejores cosas pueden ocurrir si se hacen preguntas. Se puede terminar conociendo mejores lugares, encontrando mejores ofertas o conociendo personas increíbles solo por el hecho de no quedarse con la duda.
Es común escuchar historias de viajeros que fueron ayudados de diferentes maneras por habitantes de los sitios visitados. Personas desconocidas que ofrecieron ayuda, lo que comer, donde dormir e informaciones sobre el mejor horario para tomar un autobús, cuál es la ruta más segura, entre otros ejemplos.
Así, viajar solo es un gran proceso de aprendizaje, pues te permite coleccionar experiencias e historias memorables. En este tipo de viaje, aprender no solamente sobre un nuevo sitio o cultura, sino también sobre sí mismo, sobre todo aquello que eres y puedes ser.