Viajar: Un aliado para luchar contra la depresión

Descubrir nuevos lugares, conocer gente diferente y acercarnos a otras culturas nos aproxima al bienestar físico y también emocional. Por eso es importante considerar alternativas de disfrute que te permitan lidiar con situaciones de estrés, ansiedad o depresión.


Importante: En este artículo abordaremos los beneficios de viajar en torno a la depresión. No lo señalamos como una solución inmediata ni un reemplazo del proceso terapéutico. Si te sientes identificado con los síntomas del Trastorno depresivo mayor, busca ayuda de un profesional.

Para afrontar la depresión dependes de ti mismo, y una de las actividades que producen que ésta merme es viajar. Generalmente las personas depresivas pierden el interés en diferentes actividades, dejando pasar el tiempo y postergando las tareas pendientes para otro día. Si te sientes así, es bueno reaccionar, y buscar un nuevo panorama, porque cuanto más se tarde en cambiar la dinámica más difícil es salir de ella.

Es fundamental tener la mente ocupada y con ganas de hacer cosas, por eso es útil viajar ante la depresión. El solo proceso de planificar un viaje te mantiene activo, desde la elección del destino o del hotel, hasta el desglose del itinerario.

Ciertas investigaciones respaldan también el vínculo entre viajar y felicidad. Según un estudio publicado en la revista Nature, las personas que ven más cambios en el paisaje día a día tienden a ser más felices. Resultados que confirma otra investigación de la Librería Nacional de Medicina de Estados Unidos según la cual las mujeres que viajan al menos dos veces al año tienen menos probabilidad de sufrir depresión y estrés crónico que las que lo hacen una vez cada dos años.

Explorar nuevos lugares, conocer gente nueva, descubrir su forma de vida, así como sumergirnos a nuevas culturas, es emocionalmente estimulante. Salir a la carretera, emprender un vuelo o surcar los mares hacia destinos desconocidos (o conocidos) no sólo nos enriquece, sino que también favorece nuestra salud, tanto mental como física.

Una vez que sabes en qué fechas vas a partir, tu mente ya se encuentra pensando en el viaje, está activa, fresca, positiva. Vas a pasar horas seleccionando qué hotel se adapta mejor a tus posibilidades, lo mismo con los vuelos o los trenes, comparando.

Ya elegido el destino, tienes hotel y billetes, llega la hora de averiguar qué visitar en esa ciudad o destino. Cuáles van a ser las mejores rutas o paseos según tu alojamiento, descubrir dónde comer, etc…

Cuando ya estés en tu destino, todo va a ser sensaciones y experiencias nuevas que van a hacer que tu mente se active, se encuentre con ganas de hacer esas cosas y tú te sientas mejor, más vivo y más activo.

Destinos ideales para activar tu mente

Sierra del Norte en Madrid: senderismo y yoga

Dedica unos días a relajar el cuerpo y la mente gracias a la meditación, clases de yoga al aire libre y caminatas en la naturaleza. La Sierra Norte madrileña esconde un ambiente relajado y positivo, donde te resultará fácil desarrollar nuevos hábitos saludables y disfrutar del silencio. Su patrimonio cultural y la riqueza natural es envidiable.

Ise Jingu, Japón

Conocido como «el alma de Japón», Ise Jingu es el hogar de una serie de santuarios sintoístas dedicados a la diosa del sol Amaterasu. A pesar de su gran popularidad, la gran escala del complejo santuario permite que sigue siendo un lugar tranquilo y relajante. Un lento paseo aquí dejará al visitante más tranquilo y centrado.

Stanley Park, Vancouver

Pocos parques de la ciudad pueden igualar el bosque salvaje y el encanto fácil del Stanley Park de Vancouver.

Con senderos para bicicletas que lo cruzan y bordean, hay muchas posibilidades de volver a la naturaleza sin tener que salir de la metrópoli más elegante de Canadá. Disfruta de magníficas vistas de la bahía hacia las montañas, los hidroaviones que llegan a la tierra y un baño perfecto en Second Beach.

Mendoza, Argentina

Mientras tomas un vaso de vino Malbec y el sol llega a los picos de los Andes, es difícil imaginar un lugar más perfecto para estar que en los viñedos de la ciudad de Mendoza.

Fuera de la ardiente temporada de verano, idealmente en abril, es el mejor momento para visitar este lugar, cuando los recorridos por las mejores bodegas, con la opción de comer y beber al aire libre, no son sofocantes.

Provenza, Francia

Con sus callejuelas estrechas, viñedos remotos y vistas a los Alpes, Provenza es el lugar perfecto para escapar del caos de la vida cotidiana sin viajar demasiado lejos de la civilización.

Un paseo en bicicleta desde el pueblo de Violès, degustación de vinos en las «cuevas» de viñedos y una parada para un picnic de pan y queso local es una buena manera de facilitar el ritmo de la vida moderna en esta hermosa región francesa.


Esta enfermedad se caracteriza por la negatividad que se va a apoderando poco a poco de tu persona. Viajar es una de las formas en las que este sentimiento puede transformarse. Una vez que entres en una dinámica activa y positiva, el proceso de sanación va a ser más sencillo.

Es importante ser muy conscientes de nuestros sentimientos y estar abiertos a experiencias que cambien nuestra manera de ver el mundo. Esta es una forma eficiente de regular las emociones de tristeza, recuperar la energía y retomar fuerzas para volver a mirar hacia adelante con optimismo.

En Vive Destinos estaremos encantados de ayudarte a sanar con tu próximo viaje.

Si estás pasando por un momento difícil, te recomendamos las siguientes líneas de apoyo a nivel nacional. También puedes compartirlas con un amigo o familiar que las necesite:

  • Línea 106 y su chat 300 754 8933
  • Línea Psicoactiva 01 8000 112 439
  • Línea Púrpura 01 8000 112 137 (Para mujeres en situación de violencia)
  • Línea Calma 01 8000 423 614
  • Línea Diversa 310 864 4214 (Asesoría para personas de la comunidad LGBTQ+)