Lugares emblemáticos de la cultura y religión en todo el mundo, las catedrales nos cuentan mucho de la historia y creencias de cada destino. Son visita obligada para todo entusiasta de la arquitectura, demos una vuelta por las más emblemáticas del mundo
Una catedral es un templo cristiano que actúa como sede del obispo de la diócesis. El término catedral proviene de la palabra cathedra o «asiento del obispo», cuya denominación en latín es ecclesia cathedralis.
Las catedrales tienen una función eclesiástica específica, en la que se realizan los ritos litúrgicos tales como la confirmación, la ordenación sacerdotal y la consagración real de monarcas, oficiados por un Obispo.
¿Cómo es la arquitectura de las Catedrales?
La arquitectura de las catedrales se caracteriza por edificaciones complejas a gran escala, cuyo diseño es originario de las tradiciones arquitectónicas paleocristianas establecidas durante el periodo constantiniano.
Comenzaron a construirse durante la época del Cristianismo, con diversos estilos arquitectónicos (bizantino, paleocristiano, románico, renacentista, barroca y gótica).
Se han catalogado a varias catedrales entre las obras arquitectónicas más notorias en el mundo, resaltando por su historia, arquitectura e impacto social.
Catedral de Notre Dame, Francia
Es la catedral más visitada de Francia y Europa, siendo reconocida como un monumento icónico a nivel mundial. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el año 1991.
Se encuentra en la isla la Cité del río Sena, es uno de los monumentos más emblemáticos de Francia. Se construyó entre los siglos XII y XIV y ha sufrido varias restauraciones, la última tras el incendio de 2019 que destruyó su aguja.
Ha sido escenario de eventos históricos y literarios, como la coronación de Napoleón o la novela de Victor Hugo que lleva el nombre del templo y relata la trágica vida de Quasimodo, la gitana Esmeralda y el archidiácono Claude Frollo en el París del siglo XV.
Actualmente se está reconstruyendo para preservar su belleza arquitectónica y se estima que podrá ser reabierta en abril de 2024.
Catedral de Echmiadzin, Armenia
Es considerada la primera catedral del mundo, los Apóstoles Bartolomé y Judas Tadeo fueron quienes llevaron el cristianismo a Armenia y el país se convirtió en el primero en tener el cristianismo como religión de estado, sucedió en el año 301 cuando Tiriades III, rey de Armenia, adoptó la fe en Cristo.
La Catedral matriz de Echmiadzin se construyó en aquella época, alrededor del año 303 y sufrió varias reconstrucciones a lo largo de su historia, la primera de ellas en el año 484; lo cierto es que sólo los muros del sur y el oeste son los originales del Siglo IV.
Mientras que el resto del edificio data del Siglo XVII, cuando se construye la catedral con la silueta que se conserva hoy: la cúpula se construyó en 1627, la torre en 1658 y la linterna en 1683.
El Duomo de Milán, Italia
Es una de las catedrales más grandes y hermosas del mundo y tiene una fachada adornada con más de 3.000 estatuas.
Con su majestuosa fachada de mármol blanco y sus 135 agujas, esta catedral gótica es la sede de la archidiócesis de Milán y una de las iglesias católicas más grandes del mundo, con capacidad para 40.000 personas.
Su construcción comenzó en 1386 por orden del arzobispo Antonio da Saluzzo y del duque Gian Galeazzo Visconti, y se prolongó durante casi seis siglos, con numerosas intervenciones y restauraciones.
Catedral de Florencia, Italia
Es una joya del arte gótico y del primer Renacimiento italiano, que simboliza el poder y la prosperidad de la capital toscana. Su construcción se inició en 1296 y se prolongó durante casi dos siglos.
Su elemento más sobresaliente es la colosal cúpula, obra maestra de Filippo Brunelleschi, que se eleva a 114 metros de altura y tiene un diámetro de 45 metros. La cúpula fue un desafío técnico y estético, que requirió una ingeniosa solución estructural.
La catedral también cuenta con un elegante campanario, diseñado por Giotto, y un baptisterio, con las famosas puertas de bronce de Lorenzo Ghiberti.
La catedral Santa María dei Fiore es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1982 y uno de los monumentos más visitados de Italia.
Catedral de Colonia, Alemania
Es un templo de estilo gótico que comenzó a construirse en el año 1248. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el año 1996.
Se levanta junto al río Rin y que es uno de los iconos de la ciudad y del país. Su construcción se inició en 1248 y se completó en 1880, después de varios siglos de interrupciones y restauraciones.
Sus dos torres de 157 metros de altura la convirtieron en el edificio más alto del mundo durante cuatro años. En su interior se guarda un relicario con los supuestos restos de los tres Reyes Magos, que atrae a miles de peregrinos cada año.
La Catedral Metropolitana, Ciudad de México
Es la catedral más antigua de América Latina y tiene una mezcla de estilos barroco, neoclásico y neogótico. Está ubicada en el Zócalo de la Ciudad de México, frente al Palacio Nacional.
Se construyó sobre el antiguo recinto sagrado de los aztecas, donde se encontraba el Templo Mayor, y se inició en 1573 por orden del rey Felipe II de España.
Su edificación duró casi tres siglos y combinó diversos estilos arquitectónicos, como el gótico, el plateresco, el barroco, el estípite y el neoclásico.
Entre sus elementos más destacados se encuentran sus dos torres con 35 campanas, su cúpula octagonal con una linterna, su altar mayor con un baldaquino, su coro con un órgano monumental y su cripta con los restos de varios arzobispos y virreyes.
Catedral de San Patricio de Nueva York, Estados Unidos
Es una catedral de estilo neogótico. Es considerado el segundo templo más grande de América del Norte.
Este templo católico se sitúa en el corazón de Manhattan, frente al Rockefeller Center y cerca de Central Park. Es la catedral católica más grande de América del Norte y la sede de la archidiócesis de Nueva York.
Su construcción se inició en 1858 y se terminó en 1879, con el diseño del arquitecto James Renwick Jr. Sus dos torres de 101 metros de altura fueron el edificio más alto de Nueva York durante cuatro años.
En su interior se pueden admirar sus enormes y coloridos rosetones, su órgano con más de 7.000 tubos, su escultura de La Piedad que es una réplica de la de Miguel Ángel pero tres veces más grande, y su altar de San Luis y San Miguel elaborado por Louis C. Tiffany.