Los mejores atractivos de Rio de Janeiro que debes conocer

La Ciudad Maravillosa combina elegantemente lo urbano con la naturaleza, la cultura, historia y la diversión. Conocer sus mejores atractivos es una de las oportunidades de viaje que debes aprovechar este año.

Rio de Janeiro está ubicada al sureste de Brasil y es la segunda ciudad más poblada, una de las principales fuentes económicas del país carioca, además de contar con una gran cantidad de recursos financieros y culturales. Es la ciudad brasilera de mayor afluencia turística y tiene el privilegio de ser la primera ciudad de Suramérica en celebrar una olimpiada.

El nombre de la ciudad de Río de Janeiro deriva de la propia historia de la misma:

Era enero de 1502, cuando el marino Gaspar de Lemos arribó a una bahía que confundió con la desembocadura de un río. Para él, era el Río de Enero (Janeiro en portugués).

Anímate a hacer una escapada a Río de Janeiro para descubrir su colorido paisaje de montañas verdes y aguas azules bordeadas de largas playas de arena. También encontrarás grandes hoteles y complejos turísticos a orillas de Ipanema y Copacabana, donde los días de sol dejan paso a noches agradables animadas con fiestas callejeras y música.

La escalera de Selarón en Santa Teresa

Santa Teresa es un barrio ubicado en la cima de una colina, famoso por las mansiones de las grandes haciendas del siglo XIX, serpenteantes calles adoquinadas y bonitas vistas de Río de Janeiro. Muchos turistas se acercan a esta zona desde el centro de la ciudad aprovechando la histórica red de tranvías de Santa Teresa, que lleva en funcionamiento desde 1877.

Una vez aquí, lo mejor es explorar el vecindario a pie para admirar atracciones artísticas como la Escalera de Selarón, se ha convertido en un símbolo de la creatividad y bohemia de un barrio vibrante, lleno de música y color.

Su creador, el chileno Jorge Selarón se instaló en Río de Janeiro en 1983 y unos años más tarde quiso rendir homenaje a la ciudad que lo había acogido tan afectuosamente, revistiendo de azulejos la escalera que sube desde Lapa hasta el Convento de Santa Teresa.

Formada por 215 peldaños cubiertos por más de dos mil azulejos diferentes provenientes de más de sesenta países, la escalera muestra imágenes y reflexiones sobre lo que significaba Río de Janeiro para su creador.

El Cristo Redentor

La conocida estatua del Cristo Redentor se puede ver desde casi cualquier punto de Río de Janeiro y se encuentra en la cima del cerro del Corcovado. Más allá de la altitud del emplazamiento, los 38 metros de altura de esta imponente estructura la convierten en el monumento art déco más alto del mundo.

La idea de levantar un símbolo que encarnara el espíritu religioso de la ciudad de Río de Janeiro surgió a mediados del siglo XIX, a sugerencia del religioso Pedro María Boss, con el apoyo de la Princesa Isabel de Portugal. Sin embargo, pasaron casi cinco décadas hasta que la idea se retomó en 1921, dentro de las celebraciones por el centenario de la independencia de Brasil.

Los trabajos de construcción del Cristo Redentor, una gigantesca escultura hecha en hormigón armado, duraron 5 años.

Finalmente fue inaugurado la tarde del 12 de octubre de 1931, convirtiéndose desde ese mismo instante en el símbolo indiscutible de la ciudad de Río de Janeiro y de todo Brasil.

Merece la pena madrugar un poco y subir a pie hasta la cima del Corcovado, antes de que el calor apriete o se llene de visitantes.

Playa de Copacabana

Desde 1960, la playa de Copacabana es una visita obligada para cualquier turista, ideal para tomar el sol y practicar deportes acuáticos durante el día. Cuando llega la noche, puedes salir de fiesta por los animados bares frente a la playa.

Enmarcada entre montañas cubiertas de verde vegetación, delimitada por los Fuertes de Leme y Copacabana. La imagen de su famoso paseo, conocido como la Orla de Copacabana, obra del arquitecto y paisajista brasileño Roberto Burle Marx, es reconocible en cualquier parte del mundo.

Esta playa de 4 kilómetros está dividida en seis postos (puestos de socorristas), y en cada uno de ellos hay diferentes cosas que ver, además de una oferta específica de actividades al aire libre para los amantes de la playa.

A lo largo del año, la playa de Copacabana también acoge eventos deportivos, conciertos y grandes fiestas. La más famosa de ellas es el Reveillon, el grandioso espectáculo de fuegos artificiales y música en vivo, con que los brasileños reciben el Año Nuevo.

El Jardín Botánico

Emplazado en el barrio del mismo nombre, en los límites del Parque Nacional da Tijuca, el Jardín Botánico de Río de Janeiro es una auténtica joya natural. En sus 137 hectáreas, alberga más de 9.000 especies de plantas nativas y foráneas, varios edificios históricos y el Museo de Medio Ambiente.

Aquí puedes encontrar diversas zonas interesantes para recorrer, como un orquideario, cactario, bromelario, plantas carnívoras, una zona selvática de floresta o mata atlántica e infraestructuras con lagos, pasos de agua y jardines con gran interés paisajístico.

La historia del Jardín Botánico se remonta a los inicios del siglo XIX cuando don João VI, el Príncipe-Regente de Portugal se exilió a Brasil y estableció en Río de Janeiro la sede de la monarquía.

Llegado a Brasil en 1808, Don João creó un Jardim de Aclimação (jardín de aclimatación), con la finalidad de adaptar al clima de la ciudad, especies traídas desde las Indias Orientales como la nuez moscada, la canela y la pimienta.

Muchas de las plantas iniciales que se usaron para la creación del Jardín Botánico Río de Janeiro, provenían de lugares tan exóticos y lejanos como las Islas Mauricio y de las Guayanas.

Una de esas plantas, que se convertiría en emblema del jardín, es la conocida como Palmera Imperial o Palmera Real. Regalo de don Luiz de Abreu Vieira e Silva, fue el mismo Príncipe Don João quien la plantó y por eso se le dio ese nombre.

Lapa, el barrio bohemio de Rio

Lapa tiene fama de ser el barrio más bohemio de Río de Janeiro, donde puedes salir de fiesta por algunos de los bares más concurridos de la ciudad o unirte a las fiestas callejeras de Arcos de Lapa, también conocido como el Acueducto Carioca.

Es una de las imágenes más característica del barrio de Lapa, la vista de los conocidos Arcos fueron un monumental acueducto construido a mediados del siglo XVIII para transportar agua desde el río Carioca hasta el centro de la ciudad.

En 1896, la característica construcción del centro de la ciudad, dejó de ser un acueducto para convertirse en un viaducto por donde inició su recorrido el famoso Bondinho de Santa Teresa, un tranvía de color amarillo que se transformó en el principal medio de acceso al barrio de Santa Teresa y en uno de los mayores atractivos turísticos de la zona gracias a las espectaculares vistas que ofrecía su recorrido.

Situado entre el ajetreado centro histórico y el encantador barrio de Santa Teresa, el barrio de Lapa en Rio de Janeiro, es la quinta esencia de la bohemia y la música de la ciudad y el mejor lugar para vivir la “experiencia carioca”.

En los últimos años, Lapa se ha convertido en una de las señas de identidad de Río y uno de los lugares donde mejor se puede apreciar esa diversidad que tanto lo caracteriza.

El Maracaná, un plus para los amantes del fútbol

El Maracaná es otro de los lugares emblemáticos de Río de Janeiro y durante mucho tiempo el estadio más grande del mundo.

Es éste otro de los puntos más visitados por turistas de todo el mundo y considerado un símbolo del deporte y la cultura no sólo de Río, sino de Brasil entero.

Por su césped han desfilado las más destacadas estrellas del fútbol mundial como Pelé, Ronaldo, Maradona y Messi, pero también ha sido escenario de multitudinarios eventos artísticos y deportivos como los conciertos de Paul McCartney, Frank Sinatra, Madonna, The Rolling Stone o el Mundial de Fútbol 2014 y las Olimpiadas de 2016.

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