Que el 70 % de la superficie terrestre esté cubierta de agua nos hace preguntar si de verdad conocemos a nuestro planeta, los mares son vitales para la existencia de toda la vida y a lo largo de la historia se les ha tratado como una parte crucial en el comercio, cultura y transporte.
Los antiguos griegos usaron el término para abarcar las aguas del mar Egeo, Adriático, Mediterráneo, Negro, Rojo y Caspio (con el Golfo Pérsico); y más tarde la frase fue utilizada por la literatura europea medieval para describir los mares Norte, Báltico, Mediterráneo, Negro, Rojo, y el Mar Árabe, así como el Océano Atlántico.
A través de la historia la terminología de lo que se consideraba regiones distintas del mundo se ha adaptado para abarcar los bordes en expansión de los mapas del explorador y las cartas náuticas.
La cultura antigua veía en el número 7 una gran carga simbólica: los siete reyes de Roma, las siete colinas, los siete colores del arco iris, los siete días de la creación, las siete maravillas del mundo. El término “siete mares” en sí mismo ha evolucionado del idioma inglés para definir la figura de un marinero que ha realizado largos viajes alrededor del mundo, cruzando todos los océanos.
El término “siete mares” aparece por primera vez en un aura de santidad en el himno de la sacerdotisa sumeria Enheduanna a Inanna, diosa del amor y la fertilidad, siglo 23 a.C.
Hoy en día, sin embargo, sabemos que estas regiones del mundo acuático no son tan dispares como los primeros exploradores pudieron haber pensado, cada uno de estos cuerpos de agua, desde los frígidos océanos de la Antártida hasta los remolinos del Mar Caribe, se conectan a través de una corriente del océano profundo llamada la cinta transportadora oceánica global.
Este patrón de circulación global ayuda a ciclar nutrientes y energía a través del planeta, apoyando la cadena alimentaria del mundo y creando un ambiente marino dinámico.
Los siete mares del mundo moderno
De forma contemporánea, los “siete mares” ha sido utilizado para describir regiones de los cinco océanos, repasemos cada uno y lo que los hace tan curiosos e importantes:
Océano Atlántico Norte
Se extiende entre América del Norte y América del Sur y entre Europa y la costa noroeste de África.
El vocablo “Atlántico” provendría del titán «Atlas» que poseía, según los antiguos griegos, las columnas que soportan el cielo (en griego antiguo, tlaô, significa portar o soportar), de las que formaban parte las míticas Columnas de Hércules (actualmente el estrecho de Gibraltar).
El Atlántico es un agente de importancia global en lo referente al clima, ya que de sus corrientes depende en buena medida el clima de los continentes ribereños.
Océano Atlántico Sur
Se extiende al sur del Ecuador. Los científicos y geógrafos separan a grandes rasgos el Atlántico en términos de norte y sur. El Atlántico Norte y el Atlántico Sur tienen corrientes oceánicas distintas que influyen en el clima de todo el mundo.
Océano Pacífico Norte
Desde el Ecuador hasta el Océano Ártico. El mayor océano de la Tierra está lleno de misterios, pero también sometido a grandes presiones como el cambio climático, la contaminación por plásticos y la sobrepesca.
El nombre Pacífico es una versión de pacificar o apaciguado. Así lo bautizó el explorador Fernando de Magallanes en 1520 cuando navegaba por una zona de aguas tranquilas, después de superar el Cabo de las Tormentas en la punta sur de América en la primera expedición de la vuelta al mundo.
Océano Pacífico Sur
Al sur del Ecuador hasta la Antártida. Acá encontramos, por ejemplo, la fosa de las Marianas, una de esas fosas oceánicas profundas que se encuentra a lo largo del cinturón de fuego en el archipiélago de las Marianas, al este de Filipinas.
Es el punto más profundo conocido del planeta, más profundo que la altura del Everest, con una profundidad de unos 11 kilómetros.
Océano Índico
Es la parte del océano mundial de la Tierra que baña las costas de África del Este, Oriente Medio, Asia del Sur y Australia. Es el tercer océano más grande por superficie y cubre aproximadamente el 20 % de la superficie del planeta.
El océano Índico se conoce con su nombre actual al menos desde 1515, cuando se atestigua la forma latina Oceanus Orientalis Indicus («océano Índico Oriental»), llamado así por la India, que se proyecta en él.
Océano Ártico
El más pequeño de los “siete mares” y rodea el Polo Norte. es la parte del océano mundial más septentrional del planeta. Se encuentra principalmente al norte del círculo polar ártico, ocupando el área entre Europa, Asia y América del Norte.
A medida que el planeta se calienta, el ecosistema ártico experimenta cambios cada vez más significativos, así como más difíciles de comprender y prever. Las altas temperaturas del Ártico durante el último período interglacial, hace entre 130.000 y 116.000 años, han desconcertado durante décadas a los científicos que estudian el clima y sus consecuencias en el hielo marino.
Ahora, un modelo climático de un equipo internacional de investigadores ha permitido comparar las condiciones del hielo en aquel período interglacial con las actuales y ha revelado una preocupante predicción: el hielo del Ártico podría desaparecer para el 2035.
Océano Austral
Es el océano más nuevo y abarca las secciones sur de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico.
La Organización Hidrográfica Internacional definió su extensión y existencia en 2000, coincidiendo con los límites de aplicación del Tratado Antártico, pero la decisión no fue ratificada sino hasta el 8 de junio de 2021, en el Día Internacional de los Océanos.
Se reconoció su existencia como el quinto océano de la Tierra, por su ecosistema único y características diferentes al resto de los océanos, cuyo límite externo —situado en la latitud 60°Sur— corresponde con la corriente circumpolar antártica.
A pesar de su inmensidad y lo mucho que puedan enmudecer, los océanos tienen una mística indiscutible que merece ser apreciada, respetada y protegida. Tengamos conciencia, conozcamos más y practiquemos un turismo inteligente y sostenible al ir a las playas que conectan a estos grandes cuerpos de agua.