En Vive estamos contagiados con el espíritu navideño y por eso queremos darte un paseo, virtual esta vez, para que te maravilles con las tradiciones navideñas más hermosas.
Una de las fechas más bonitas del año es celebrada prácticamente a lo largo del globo terráqueo, la humanidad llena de historia y arraigos culturales en cada latitud ha creado diversas festividades para conmemorar tan espléndida fecha.
Desfile de luces, Toronto

A finales de noviembre, la preciosa ciudad de Toronto da el pistoletazo de salida a la época navideña con el anual Desfile de luces (Cavalcade of Lights). El primer desfile se organizó en 1967 para presumir de las obras recientemente construidas: el Ayuntamiento y la plaza Nathan Phillips.
Es una de las tradiciones locales favoritas, ya que miles de personas se reúnen para ver la iluminación del árbol oficial de Navidad de Toronto, escuchar música en vivo y patinar en la pista iluminada. La plaza y el árbol se iluminan con más de 300 000 luces led que se encienden todas las noches. La velada termina con una espectacular exhibición de fuegos artificiales.
A esto se suma la hermosa decoración de la vieja destilería, Distillery District, con sus noches bohemias, llenas de música, buenos vinos, mucho romanticismo y espectáculos, así como las vitrinas cargadas de magia como las de Hudson’s Bay, con sus postales navideñas, o la decoración en Eaton Center. Hasta las playas sobre el lago Ontario se transforman para esta época con grandes espectáculos pirotécnicos, desfiles y árboles bellamente decorados para los recorridos nocturnos, cuando el frío lo permite.
Los jóvenes Yule, Islandia

Durante los trece días previos a Navidad, trece pícaros aparecen en escena en Islandia.
Son muchos los que creen que estas retorcidas versiones de Papá Noel se esconden en la imponente fortaleza de lava de Dimmuborgir, ubicada en el área de Myvatn, en el norte de Islandia. Otros piensan que sencillamente viven en una zona montañosa no identificada. Eso sí, desde el 11 de diciembre hasta el 24, parten de las montañas uno tras uno para participar en trece días de travesuras. Cada uno se caracteriza por diferentes trastadas, que van desde las más revoltosas hasta las más terribles, haciendo de las suyas por todo el país hasta el final de las fiestas navideñas.
Los jóvenes Yule (jólasveinar en islandés) visitan a los niños de todo el país durante estas noches previas al día de Navidad. En cada una de esas noches, los niños dejan sus mejores zapatos al lado de la ventana y los jóvenes Yule les traen regalos a aquellos niños que se han portado bien, y papas podridas, a los que se han portado mal.
Vestidos con trajes tradicionales islandeses, los Yule son muy traviesos y sus nombres nos dan una pista del lío que pueden causar: desde “el acosador de ovejas”, “el rascaollas”, o “el robasalchichas”.
Festival de los farolillos gigantes, Filipinas

¿Quieres pasar unas fiestas deslumbrantes? Entonces Filipinas es tu destino.
El festival de los farolillos gigantes (Ligligan Parul Sampernandu) se celebra todos los años el sábado previo a la Nochebuena en la ciudad de San Fernando, la «Capital de las Navidades» de Filipinas. Personas de todo el país y del mundo acuden a ver el festival. Once barangays (pueblos) participan en él. Existe una gran rivalidad por ver quién construye el mejor farolillo.
¿Por qué un país tan alejado y con una tradición tan distinta celebra una festividad típicamente cristiana?
Filipinas, como gran parte de América Latina, fue colonia española. El dominio en las islas de Filipinas (por Felipe II en 1543) se extendió hasta 1898, cuando los norteamericanos vencieron en la guerra apoyados por la revolución de los locales. Por este período de casi 300 años, hoy en el país del Sudeste asiático perduran los nombres españoles, las calles y sobre todo el catolicismo. Si recorriésemos el país algunos ancianos aún hablarían un poco de español.
Con la figura de Jesús tan arraigada en el pueblo, su nacimiento es objeto de celebración en todo el territorio. En la ciudad de San Fernando, ubicada en la provincia de Pampanga, parte de la isla de Luzón este año se realiza el festival desde el 15 de diciembre hasta el 2 de enero.
Al principio, los farolillos apenas medían medio metro de diámetro. Estaban hechos con papel de hapon (papel japonés usado en la papiroflexia) y una vela los iluminaba. Sin embargo, hoy los farolillos están hechos con una gran variedad de materiales y pueden llegar a medir seis metros. Ahora los iluminan con bombillas creando unos diseños caleidoscópicos.
Tió de Nadal, Cataluña

Una particular tradición de Navidad ocurre en Cataluña y en algunas partes de Aragón, donde las familias colocan en sus casas, a principios de diciembre, un tronco de árbol, leño o rama gruesa, le dibujan un rostro y le ponen una manta para que no pase frío.
Cada noche lo van «alimentando» con dulces u otros alimentos para que en el día de Navidad los niños le canten y con un palo lo golpean hasta que el «Tió de Nadal» o «Tronca de Nadal» expulse todos los regalos.
La tradición del Tió de Nadal surge como un tributo a la fertilidad y la naturaleza durante el solsticio de invierno. Llegado el día de Navidad, es decir, el 25 de diciembre, se quemaba el tronco y se esparcían las cenizas por el campo, siendo un símbolo de protección y de buena suerte para el siguiente año.
Con el paso del tiempo, la tradición se ha convertido en una especie de homenaje a los troncos ardidos en las chimeneas de las casas más pobres de la Catalunya rural para alumbrar y dar calor durante los días fríos de la Navidad. De esta manera, se ha mantenido como un tipo de ofrenda a los antepasados.
Día de las Cajas, Reino Unido

El conocido como Boxing Day o Día de las Cajas se celebra el 26 de diciembre en Gran Bretaña y países relacionados con el Imperio Británico y se trata de un día en el que se promueve la donación de regalos a los pobres.
En el calendario cristiano, coincide con el día de San Esteban, y en algunos países europeos, el 26 de diciembre constituye el «segundo día de Navidad», y se celebra como tal. Es el caso de Alemania, Polonia, Países Bajos y Escandinavia.
Lo cierto es que este día tiene un origen mucho más antiguo y profundo, en la Edad Media.
Hay varias teorías no demostradas, pero se piensa que en ese momento las clases nobles entregaban cestas de Navidad con comida a su servidumbre. Los sacerdotes exponían cajas con donaciones de caridad. Y otra teoría habla de que ese día, los trabajadores acudían a su puesto de trabajo con una caja donde el patrono depositaba dinero, y que al final del día, los empleados se lo repartían, en lo que era una especie de aguinaldo.
Existe también la tradición navideña de jugar encuentros deportivos en Inglaterra; tiene un hito muy importante en el 26 de diciembre de 1860. El Sheffield FC, club más antiguo del país, y el Hallam FC disputaron el primer partido de fútbol de la historia a nivel de clubes. Es así como se realizan jornadas para las ligas de fútbol inglesa, hockey y rugby de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. Miles de personas acuden a los estadios a compartir y apoyar a sus equipos favoritos. Las familias celebran en sus casas con una comida especial, mientras disfrutan de dichos eventos.
Sin duda, la navidad es una época de celebración universal, sin importar la religión o creencia, es un momento para estar en unión familiar, agradecer a nuestros seres queridos, regalar cariño, amor y celebrar con la mejor compañía, desde cualquier destino en el mundo que desees conocer. Si te gustaron las tradiciones que te presentamos, no dudes en contactarnos para vivirlas tú mismo en un próximo viaje.
¡Feliz Navidad! De parte de todo el equipo Vive Destinos

