El café colombiano está considerado como el mejor café suave del mundo, debido tanto a las condiciones naturales de las plantaciones en las que se cultiva como al proceso de producción y recolección.
Visual Capitalista ha graficado los principales países productores de café, destacan que a finales de 2020 los diez principales países dedicados a su producción acumulaban el 87% de la cuota de mercado del producto. Aquí Colombia se ubica en el top 3, solo por detrás de Brasil y Vietnam.
El portal de estadísticas Statista calcula que a lo largo de este año el mercado del grano tostado generará unos ingresos de 93.200 millones de dólares a nivel mundial.
En el mundo se siembran principalmente dos tipos de café: arábica y robusta. Todos los tipos de café colombiano que se cultivan son de variedad arábica. Es la que cuenta con mayor aceptación a nivel mundial y la que produce una bebida más suave. A nivel de precio es más cara que la variedad robusta, pero es mucho más fina y delicada.
El café colombiano se cultiva en plantaciones situadas entre los 1.300 y los 2.000 metros de altitud sobre el nivel del mar, en un clima tropical, en el que se combinan a la perfección la cantidad de lluvia, de luz solar y de temperatura para producir un café de cuerpo suave, muy aromático y con ligeras notas cítricas.
También tiene un impacto positivo en la balanza comercial del país. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia, el café es uno de los principales productos de exportación, contribuyendo a la generación de ingresos y al equilibrio de la balanza económica.
Origen del café en Colombia
Todo comenzó siglos atrás en África, exactamente en Etiopía, donde el café inicialmente se consumía en infusiones o masticando sus hojas, pero fueron los árabes los responsables de su expansión, primero por todo el mundo árabe llegando a Turquía en 1554.
En el siglo XVII entró a Europa por el puerto de Venecia y se expandió por el continente para finalmente llegar a América hacia el siglo XVIII. Los responsables de esta expansión por nuevos continentes fueron los holandeses que no querían depender más de los árabes.
Una de las teorías sobre cómo llegó el café a Latinoamérica es que fueron los holandeses quienes lo introdujeron por lo que hoy es Surinam y luego los franceses a principios del siglo XVIII lo llevaron a Colombia y Brasil.
Turismo, medio ambiente y café
Los caficultores de Colombia están comprometidos con la conservación del medio ambiente y la protección de los recursos naturales. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia y otros organismos reguladores han implementado programas y prácticas para promover la sostenibilidad en toda la cadena de producción del café.
En las fincas cafeteras, se aplican técnicas de cultivo orgánico y se evita el uso excesivo de productos químicos, lo que contribuye a la preservación de la biodiversidad y la salud del suelo.
Además, se fomenta la conservación de los bosques nativos y se promueve la plantación de árboles en los cafetales para proporcionar sombra y hábitats para la fauna local.
El turismo cafetero en Colombia ha ganado popularidad en los últimos años, atrayendo a viajeros de todo el mundo que desean sumergirse en la cultura y la tradición cafetera. Las fincas cafeteras del país ofrecen la oportunidad de vivir una experiencia enriquecedora, donde los visitantes pueden participar en actividades como la recolección de granos, la degustación de café fresco y la visita a plantaciones.
Además de aprender sobre el proceso del café, los turistas pueden disfrutar de la belleza natural de las regiones cafetaleras, explorar paisajes montañosos y descubrir la autenticidad de la vida en el campo.
El Paisaje Cultural Cafetero Colombiano, conformado por un área que comprende 47 municipios y 411 veredas de los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, fue declarado Patrimonio Cultural por la Unesco en 2011. Esto se debió a la importancia histórica, cultural y social que el café ha tenido en la región, y al valor paisajístico de las zonas cafeteras colombianas.
La diversidad de las regiones cafetaleras en Colombia es lo que hace que el café colombiano sea tan especial y emocionante. Cada región tiene su propio estilo, combinando factores geográficos, climáticos y culturales para producir café con sabores únicos.
Con información de bonka.es, concafe.es y cafedecolombia.com

